jueves, 17 de noviembre de 2011

Molletense 2-1 Sant Fost: ¿NO ÉRAMOS LOS REYES DEL MAMBO? ¡QUIZÁS NO!

SÁBADO 5 DE NOVIEMBRE DE 2011

¿NO ÉRAMOS LOS REYES DEL MAMBO? ¡QUIZÁS NO!
La temporada iba bien, mejor de lo que podríamos haber imaginado, a pesar de esa derrota tan dolorosa de Martorelles: íbamos terceros con 9 puntos de 12 posibles. Veníamos de jugar dos partidos espléndidos, nos llovieron miles de felicitaciones, pero nos pusimos (nosotros mismos) una presión innecesaria; nos pusimos la vitola de favoritos, aparte de las ansias de querer ganar el siguiente partido, ante la Molletense, “sin bajar del autocar”.
La semana fue muy buena, estábamos terceros en la clasificación por puntos, pero primeros por moral y felicidad. ¡Seguro! El problema es que había que ganar, y eso no es nada fácil, mucho menos ante el equipo y en el campo en el que teníamos que jugar. ¡LA MOLLETENSE! A más de uno, a todos los que hemos tenido el placer de jugar ahí, se le vendrá a la cabeza, seguro, la imagen de un partido duro, brusco y tosco. Lo que queda claro es que siempre son y han sido un equipo conflictivo, pero si, además de eso, lo combinan con buen juego y con un estado del terreno de juego deplorable, el optimismo disminuye con facilidad, mucho más cuando te encuentras enfrente una presión muy correosa, que rompe todo tu juego de toque y salida con balón desde atrás, contra la que no sabes cómo actuar.
Al  descanso llegamos con dos tantos por debajo, 2-0 para los locales y con el difícil reto de remontar el encuentro. En busca, como dirían muchos, de una idílica remontada (aunque después de remontar cuatro goles adversos la temporada pasada ante el Parets en 20 minutos y acabar consiguiendo un heroico 5-4, sabíamos que éramos capaces de sacar el partido adelante y salir vencedores), nos plantamos, des del primer minuto, en el área rival. Primera ocasión, la pelota rebotó en el palo después de un centro-chut de un compañero y, después de pasearse por encima de la línea de gol, salió hacia fuera. Empezamos fuertes, y cada vez fue a más, hasta que en el minuto 62 nos sacamos un gol de la nada: teníamos media hora en la que había que darlos todo, como poco, para empatar el partido. Aunque, todo sea dicho y no como excusa, el árbitro no ayudó al buen cumplimiento de las normas, y en general nos perjudicó a nosotros. Solo quiero destacar el penalti que nos señaló en contra poco después de que hubiéramos reducido las distancias en el marcador: el delantero rival cayó dentro del área y el colegiado señaló pena máxima, todo sin darse cuenta ni hacer caso a nuestra protestas; el defensa más cercano estaba a más de un metro de distancia y fue materialmente imposible que le hubiera hecho falta; el único comentario que se me pasa por la cabeza acerca de la actuación arbitral, específicamente sobre esta acción, es que debió ser un gran fan del surrealismo abstracto; todo queda dicho. Por suerte nuestro portero nos salvó los muebles y se paró el penalti: fue un auténtico paradón de un penalti realmente muy bien lanzado. Poco a poco se iban acercando los minutos finales de partido, y, en busca de tan ansiado, nuestro entrenador decidió apostar por una defensa de 3, una media de 3, y 4 delanteros delante: fue muy arriesgado, pero no teníamos nada que perder y un puntito que ganar; lo intentamos de todas las manera pero no pudo ser y el gol no llegó.
A pesar de una segunda parte de fútbol muy ofensivo y de gran juego de toque, nuestros dos grandes errores defensivos de la primera parte nos decidieron el partido. También es cierto que muchos se daban por los próximos campeones de liga, y yo me sigo preguntando ¿NO ÉRAMOS LOS REYES DEL MAMBO? ¡QUIZÁS NO!

1 comentario:

  1. Me gusta mucho tu blog, tienes una forma de escribir que engancha, y como hablas de fútbol, ya es la Bomba!! Jajaj:)
    Sigue así,
    Besos!!

    ResponderEliminar