sábado, 3 de diciembre de 2011

¿Bilbao-Barça? ¡A mí no me satisface perder!

19 de noviembre del 2011
¿BILBAO-BARÇA? ¡A MÍ NO ME SATISFACE PERDER!

Hace más bien poco tiempo que disfrutamos de todo un partidazo de fútbol, un clásico en toda regla del fútbol español, un partido entre dos de los tres únicos equipos que han persistido las más de 80 temporadas que lleva la liga de primera división en función: Athletic Club de Bilbao contra Fútbol Club Barcelona. El partido fue mejor de lo esperado; idas y venidas continuas de ambos equipos. Fue un partido loco en el que los visitantes, en teoría favoritos, fueron a contracorriente desde el minuto 20 de partido. Estas ganas de ganar por parte de ambos equipos dejaron ver un partido de fútbol brillante y magnífico. Pero a pesar de que muchos expertos trataron el encuentro como el mejor de lo que llevábamos de temporada, no creo que los jugadores y aficionados culés salieran satisfechos.
Toda esta historia viene relacionada con el partido de este sábado, Barberá - Sant Fost; un partidazo de fútbol, aunque por desgracia no pudimos ganar.

El partido era muy especial para mí, fue uno de los primeros en marcar en el calendario, ya que tenía muchísimas ganas de enfrentarme al entrenador rival, un antiguo entrenador mío y alguien con quien siempre he tenido una relación estupenda. Nos alegramos muchísimo de vernos y estuvimos hablando, antes y después del partido: ¡esto es deportividad!

Dejando de banda todas mis ganas por jugar ese partido y por ganarlo, por supuesto, el aficionado al fútbol, aquel a quien le gusta ver fútbol y lo entiende más allá de ser de un equipo o de otro, disfrutó a más no poder de ese partido. Desde el inicio del encuentro hubo rápidas internadas a las áreas por parte de los dos equipos; nos enfrentamos dos de los pocos equipos de la liga que manejamos y trabajamos la disposición táctica, eso se nota a simple vista.

No empezamos demasiado bien el partido, en 15 minutos ya se habían pedido dos penaltis a favor del Barberà, a partir de uno de los cuales (el único que señaló el colegiado) estrenaron el marcador. Teníamos todo un partido por delante para remontar esta adversidad, pero sus veloces extremos hicieron pensar que llegaría antes su gol que el nuestro. La primera parte se nutrió de mucho fútbol, llegadas al área por todos los lados y claras ocasiones de gol, aunque hay que decir que ellos crearon muchísimo más peligro y tuvieron ese punto de chispa que nos faltó a nosotros.

El descanso llegó y con él las caras largas; veíamos difícil la remontada, pero sabíamos que éramos capaces de eso y de mucho más. A todo esto se añadió el hecho que un compañero del Sant Fost, uno de los medios, se lesionó y tuvo que cambiarse antes de tiempo, y lo sustituyó otro compañero que estaba tocado físicamente; no estábamos convencidos de que pudiera rendir con las molestias que padecía, pero lo hizo genial e igualó el encuentro a los 20 minutos de la segundo parte tras un saque de esquina muy bien lanzado al primer palo. Con 1-1 en el marcador nos encerramos atrás y, erróneamente, nos fijamos más en amarrar nuestro puntito que en buscar dos más, de tal forma que, metidos en nuestra propia área, acabaron por marcarnos el gol de la victoria. ¡Una pena para un partido tan bueno!

Bueno, por desgracia, al final del partido, en el descuento, tuvimos unos encontronazos entre jugadores de ambos equipos, pero son cosas del fútbol, siempre que sean con moderación; en este caso, hubieron jugadores que se discutieron y gente que separó e intentó evitar las pelas tanto de un equipo como del otro, realmente se agradece que los propios jugadores de un equipo intenten evitar peleas de sus compañeros; todos podemos tener un día cruzado y desembocar en actos violentos, pero si tienes quien te intente calmar y no animarte a la violencia lo acabarás agradeciendo (como poco yo lo agradezco), y esos son gestos que hacen piña en un equipo.

Finalizado el partido, estuve charlando un rato con mi exentrenador; a pesar de que el partido estuvo caldeado en algunos momentos, nos olvidamos de todo y nos felicitamos; nos felicitamos por todo, lo típico de dos viejos conocidos que hace tiempo que no se ven. A día de hoy espero con muchas ansias el partido en que nos toque recibirlos en casa, ya tengo ganas, pero antes nos queda un larguísimo recorrido; espero que bonito, feliz y satisfactorio, más satisfactorio que este último partido. A muchos les recordó ese gran partido mentado anteriormente, pero yo tengo mi propia reflexión acerca de estos halagos: ¿BILBAO-BARÇA? ¡A MÍ NO ME SATISFACE PERDER!

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